61 años de historia: el camino de la Liga Contra el Cáncer en Honduras
Más de seis décadas de prevención, atención médica y esperanza para los hondureños.
En 1965 nació una iniciativa que marcaría la historia de la salud en San Pedro Sula y en Honduras. Ante la preocupación por los altos índices de cáncer de cuello uterino en la región, un grupo de médicos visionarios impulsó la creación de una institución dedicada a la prevención, detección y atención del cáncer.
Así comenzó la historia de la Liga Contra el Cáncer, una institución que este 2026 conmemora 61 años de servicio a los hondureños.
Una visión que comenzó en 1965
La historia de la Liga se remonta al trabajo del doctor Sergio Bendaña Meza, gineco-obstetra, quien identificó la necesidad de contar con una institución que velara especialmente por la salud de las mujeres ante la incidencia del cáncer de cuello uterino.
A esta visión se sumaron profesionales como el doctor Oscar Raudales Barahona, quien lideró la organización, y el doctor Arturo Segura, médico general y colposcopista, reconocido como el primer médico en brindar atención a los pacientes de la institución. Posteriormente se incorporaron otros especialistas que contribuyeron al crecimiento de la Liga.
Ese mismo año, la Liga Contra el Cáncer quedó constituida oficialmente cuando el Gobierno de la República le otorgó su personería jurídica.
Los primeros años: detectar para salvar vidas
Entre 1965 y 1979, los esfuerzos de la institución se desarrollaron en colaboración con el Hospital Leonardo Martínez.
Durante este período se creó y sostuvo la primera clínica de detección del cáncer de cuello uterino y el primer laboratorio completo de Patología de la ciudad, marcando un paso importante para el diagnóstico oportuno en la región.
La prevención y la detección temprana comenzaron así a convertirse en pilares de una labor que continuaría creciendo con el paso de los años.
1979: un nuevo capítulo
En junio de 1979 se dio otro momento importante en la historia de la Liga: la creación de su clínica de detección del cáncer de cuello uterino y su laboratorio de Patología.
Meses después, en septiembre, la institución abrió su propia clínica independiente en una vivienda ubicada en el barrio Suyapa de San Pedro Sula. Ese lugar se convertiría en parte importante de su historia y de su identidad.
El inicio fue modesto: se contaba con los servicios de un médico durante una hora diaria y se esperaba atender aproximadamente a seis pacientes al día. Sin embargo, durante los siguientes años la demanda y los servicios fueron creciendo de manera constante.
La evolución de la atención oncológica
El crecimiento de la Liga también estuvo acompañado por la incorporación de nuevas tecnologías y tratamientos.
En 1985 comenzó a funcionar la unidad de cobalto radiactivo, para lo cual fue necesario construir un área especializada. Un año después, en marzo de 1986, la institución adquirió cesio radiactivo para el tratamiento del cáncer de cuello uterino, siendo la primera vez que este material se importaba a Honduras con fines terapéuticos.
Estos avances reflejan una constante a lo largo de la historia de la Liga: responder a las necesidades de sus pacientes mediante el crecimiento de sus capacidades médicas y tecnológicas.
De una clínica especializada a una atención integral
Con el paso de las décadas, la labor de la Liga dejó de concentrarse únicamente en la detección y tratamiento del cáncer para ampliar su oferta de atención médica.
Actualmente, la institución cuenta con dos edificios en San Pedro Sula y ofrece servicios que abarcan distintas áreas de la salud. Entre sus especialidades se encuentran cirugía oncológica, cirugía general, mastología, ginecología, oncología clínica, dermatología, patología, medicina interna, radiología y gastroenterología, entre otras.
Esta evolución también ha permitido que la Liga atienda no solamente a pacientes oncológicos, sino a personas que buscan atención médica en diferentes especialidades. La institución mantiene un modelo de servicio que busca ofrecer atención de calidad a precios accesibles.
61 años poniendo a las personas en el centro
Llegar a 61 años no significa solamente mirar hacia atrás. Significa reconocer a todas las personas que han formado parte de este camino: médicos, personal de salud, colaboradores, voluntarios, donantes, aliados y, especialmente, los pacientes y sus familias.
Durante más de seis décadas, la Liga Contra el Cáncer ha mantenido su compromiso con la prevención, la detección temprana, el tratamiento y el acompañamiento de quienes enfrentan el cáncer.
Su historia también es la historia de una institución que ha evolucionado junto con las necesidades de la población hondureña.
Una historia que continúa
En 1965 comenzó una visión. En 1979 esa visión dio paso a una clínica independiente. En los años siguientes llegaron nuevos tratamientos, especialidades y servicios. Hoy, 61 años después, la Liga continúa construyendo sobre ese legado.
Porque detrás de cada consulta, cada diagnóstico, cada tratamiento y cada servicio hay algo que ha permanecido constante desde el principio: el compromiso con la vida y con la salud de los hondureños.
61 años de historia.
61 años de servicio.
61 años acompañando a Honduras.
Y una historia que todavía continúa escribiéndose.

